La Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI), comenzó su andadura en junio de 2011, cuando se firmó un «Manifiesto por las Ciudades Inteligentes. Innovación para el progreso». En él se comprometieron a crear una red abierta para fomentar el progreso social, económico y empresarial de las distintas ciudades. Todo a través del conocimiento y la innovación, y tomando como referencia las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
La primera sesión se llevó a cabo en la ciudad de Logroño, y otras sesiones de planificación de grupos de trabajo en Murcia y A Coruña; en junio de 2012 en Valladolid se constituyó formalmente la Red Española de Ciudades Inteligentes que estuvo presidida por Íñigo de la Serna, alcalde de Santander.
El objetivo general de la RECI consiste en intercambiar experiencias y conjuntamente trabajar para conseguir un modelo de gestión que mejore la vida de los ciudadanos y que a la vez sea sostenible. Haciendo especial hincapié en aspectos relacionados con la movilidad sostenible, la administración electrónica, el ahorro energético, la seguridad o la atención a las personas.
En la actualidad y por orden alfabético, a la RECI se han unido las siguientes ciudades del territorio español: A Coruña, Albacete, Alcalá de Henares, Alcobendas, Alcorcón, Alicante, Almería, Alzira, Aranjuez, Arganda del Rey, Ávila, Badajoz, Barcelona, Burgos, Cáceres, Castellón, Ciudad Real, Córdoba, Guadalajara, El Puerto de Santa María, Elche, Fuengirola, Getafe, Gijón, Jaén, L’Hospitalet de Llobregat, Huelva, Las Palmas de Gran Canaria, Logroño, Lugo, Huesca, Madrid, Majadahonda, Málaga, Marbella, Mérida, Molina de Segura, Móstoles, Motril, Murcia, Oviedo, Palencia, Palma de Mallorca, Pamplona, Paterna, Ponferrada, Pozuelo de Alarcón, Rivas Vaciamadrid, Sabadell, Salamanca, San Cristóbal de La Laguna, Sant Cugat, Santa Cruz de Tenerife, Santander, Santiago de Compostela, Segovia, Sevilla, Tarragona, Toledo, Torrejón de Ardoz, Torrent, Valencia, Valladolid, Vitoria-Gasteiz y Zaragoza.
La cooperación entre el sector privado y público, la colaboración social sin ningún tipo de exclusión, la no especulación económica y el desarrollo de trabajo en red, deben ser elementos fundamentales que permitan desarrollar entre todos un lugar innovador que fomente la calidad de vida, la igualdad de oportunidades y un desarrollo más sostenible.