En Perú encontramos la COOPECAN, Cooperativa de Producción y Servicios Especiales de los Productores de Camélidos Andino, una organización que se dedica a la producción de lana de vicuña y alpaca que se encuentra emplazada en cuatro regiones de tierras ubicadas a considerable altitud sobre el nivel del mar.
Las fibras de vicuña y alpaca se posicionan entre las mejores fibras de animales que se pueden encontrar en cualquier punto de la geografía mundial. Estos cooperativistas por norma general viven y llevan a cabo sus labores en altitudes que superan los 3.500 metros. Han estado toda su vida trabajando por los que no han tenido acceso a la educación, por lo que apenas saben leer y escribir. Solamente un mínimo porcentaje de habitantes de estas zonas no tienen necesidades básicas no satisfechas, sino lo contrario.
La entidad de Banca Ética OikoCredit, en su larga trayectoria apoyando proyectos decidió impulsar a COOPECAN brindando a los socios de la cooperativa una organización y ayuda muy necesaria, como pueden ser medicamentos para los animales. Además, instruye a los miembros en estrategias de negociación para obtener más beneficios en un mercado dominado por las grandes multinacionales, que suelen comprar muy baratos los productos a los indígenas. Este tipo de mercados de la fibra de alpaca suele pasar hasta llegar a la industria por unos cinco intermediarios.
OikoCredit tiene como filosofía tratar de reducir los obstáculos, aumentar la transparencia y con precios más justos para la labor que realizan.
COOPECAN ha decidido utilizar el préstamo obtenido por esta entidad de banca ética en la compra de maquinaria para todo el procesamiento de la elaboración de las fibras. Estos nuevos recursos van a permitir a la cooperativa cumplir mejor con el objetivo de aumentar el proceso de producción y cubrir la demanda que existe en la actualidad.