Las entidades que se dedican a la economía microfinanciera pueden contribuir a combatir la pobreza, pero sólo si lo hacen ayudando a clientes con los servicios adecuados. OikoCredit cuenta con un programa que utiliza la formación y el desarrollo de capacidades para apoyar a las instituciones socias de microfinanzas. Así, tras el asesoramiento, la entidad trata de facilitar la consecución de objetivos, transformando empresas sociales mucho más fuertes. Uno de los principales puntos de este proyecto consiste en la recopilación y análisis de datos de las organizaciones socias de microfinanzas. Y, de esta manera, apoyarlas para que conozcan sus prácticas empresariales con mayor profundidad y mejorarlas posteriormente.
El proyecto cuenta con un exhaustivo estudio de casos, con los objetivos correspondientes para ampliar el alcance de cara a los próximos años. OikoCredit, a través de este programa de resultados, ha llevado a cabo un interesante análisis de datos, con un conjunto de datos únicos en el mundo que le van a permitir contribuir al debate global sobre cómo aumentar la efectividad en la inclusión financiera y la disminución de la pobreza a través de las microfinanzas.
Este programa junto a otros dos, conforman los tres que OikoCredit ha diseñado para el desarrollo de capacidades globales. Las otras dos áreas prioritarias en la entidad de Banca Ética para la evolución de dichas capacidades, son: los servicios de agricultura y financieros.
El pasado año 2015 la organización OikoCredit apostó firmemente por todas aquellas instituciones socias, con nada más y nada menos que 140 actividades de desarrollo de capacidades, y un montante económico global que rondó los 1,7 millones de euros, aproximadamente.
Para este año, las previsiones apuntan a por lo menos mantener dicha cuantía, si bien es cierto que la dirección de OikoCredit espera poder superarlas, para así poco a poco ir combatiendo pobreza con las microfinanzas.