La inversión de la banca ética en energías renovables no es un hecho actual, sino que se remonta a décadas atrás. Así, una entidad como Triodos Bank ya desde el año 1986 se comenzó a interesar por financiar esta opción de energía. Entre los criterios para apoyar proyectos energéticos hace especial hincapié en no otorgar créditos a aquellas organizaciones que distribuyan energía nuclear, plantas de producción, componentes específicos para su generación…
Triodos Bank siempre ha decidido actuar en positivo en lo que se refiere a su apoyo incondicional a las renovables. De hecho, con el paso del tiempo ha ido cambiando la evolución de ambas energías, puesto que hoy en día las limpias tienen una cota muy superior. Todo esto se debe a la apuesta firme y decidida en la inversión de soluciones sostenibles, como es el caso de la eficiencia energética y las fuentes de energía renovable: eólica, solar, biomasa o la geotérmica. Y a su vez, tampoco invierte en combustibles fósiles, por su degradación demostrada científicamente en el medio ambiente.
El posicionamiento viene a ser claro, por ello se considera que la nuclear es una importante fuente de electricidad; además, se tienen en consideración los distintos riesgos asociados a esta tecnología hoy en día. Principalmente aquellos que tienen que ver con los efectos sobre la salud humana derivada de las radiaciones, que causan auténticos estragos cuando se producen fugas que perduran durante varias generaciones. Un ejemplo muy ilustrativo fue el desgraciado accidente nuclear de Chernóbil en el año 1986, y del que hoy en día todavía quedan personas con secuelas que se han ido transmitiendo de generación en generación.
En definitiva, desde la banca ética se trata de llevar a cabo un trabajo efectivo y promotor energético mucho más sostenible bajo dos fundamentos:
- Las iniciativas renovables y eficientes.
- La re-evolución: el nuevo potencial de las renovables.