En Barcelona encontramos una joven cooperativa denominada Compacto, pionera en difundir una distribución cultural y producción participativa bajo demanda. Su principal fin es ayudar a transformar la relación existente entre las industrias culturales y las nuevas audiencias del siglo XXI. Y así, ir acercando los contenidos a la ciudadanía, haciéndola partícipe de los programas culturales que se consumen.
Se encargan de trabajar desde distintos ámbitos de la comunicación: narración transmedia, publicidad o marketing de cine. Utilizando siempre la creatividad al servicios de un entorno más participativo, libre y solidario.
En su pensamiento por dar la mayor difusión a la cultura, ha financiado a través del crowdfunding más de 40 proyectos y obtenido más de un millón de euros gracias a las aportaciones de algo más de 20.000 mecenas. Con el añadido de haber acudido a las finanzas éticas a través de la entidad Fiare para financiar algunos ortos proyectos muy interesantes.
En lo que se refiere a proyectos actuales de esta cooperativa barcelonesa, cabe destacar que está en fase de desarrollo de la serie «El Muerto Vivo», cuyo piloto obtuvo el Premio Ondas en su edición 2015 al mejor programa o serie que se emite en la red de internet.
En esta relación con Fiare se trata de relacionar ambos proyectos, donde la economía ética se introduce en nuevos lugares para así conseguir que se financien proyectos considerados como innovadores. Mejorando la posición de ambas entidades y trabajando conjuntamente con el fin de tratar de cambiar el mundo tan especulativo que rodea a la sociedad.
Desde Compacto se cree que hay que multiplicar todos los esfuerzos, tratando de dejar huella y cambiar la manera en cómo ven el planeta las personas que lo habitan. Y en ello, la economía social aprovecha todos los recursos que dispone en este apasionante mundo de la cultura para cambiar el planeta desde un punto de vista enriquecedor, el ser humano y la sociedad.