En España la Banca Ética está en plena expansión. En la actualidad presenta una serie de ventajas que merecen mucho la pena, muy valorados por sus clientes y que seguidamente vamos a detallar.
La primera de ellas tiene que ver con los préstamos que, haciendo un examen económico previo tienen mucha importancia. Esta operación cumple con los criterios mínimos de justicia social.
Otro aspecto a destacar son los honorarios profesionales que cobran los empleados de Banca Ética, pues son mucho menores en cuantía. En este tema los directivos se encuentran en las mismas circunstancias. Este tipo de entidades no tiene accionistas, sino socios y pequeños ahorradores que en muchos casos renuncian a cobrar ningún tipo de beneficio.
También resulta muy relevante la transparencia en su gestión, pues es una seña de identidad en todas las acciones como pueden ser las operaciones financieras o la contabilidad, las cuales se pueden consultar de manera pública y gratuita a través de cualquier dispositivo con acceso a internet.
Este tipo de gestión conlleva menos morosidad, y esto se puede comprobar si se analizan los datos del pasado año 2014, donde estuvo por debajo del 4,25%, al contrario que la banca tradicional que viene a rondar el 13%.
Para concluir con este tipo de aspectos, señalar que la Banca Ética para su funcionamiento nunca ha precisado de ningún rescate ni ayuda externa y hoy en día son muy sólidas, serias y transparentes.
En definitiva, en muy poco tiempo este tipo de entidades serán una alternativa real a las clásicas, pues cada vez son más personas que confían en sus servicios.
En la sociedad actual se está comprobando de primera mano como este tipo de iniciativas ofrecen la posibilidad de ser activas en conseguir una economía efectiva y que además y de manera simultánea se contribuya a fomentar valores muy apreciados para la buena convivencia.