El proyecto presentado por la Cooperativa Llars Familiars y Habitayge Sostenible i Just, se ha podido llevar a cabo gracias a la entidad de banca ética Coop 57. Así, ha sido posible adquirir la primera vivienda, que pretende ser un recurso para los socios que se encuentren en dificultades de acceder a un hogar en régimen de alquiler. De esta manera se da la opción de tener un domicilio estable.
La entidad Coop 57 ha financiado en total un 85% del precio final, cuyo valor ha sido de 78.000 euros, que deberá amortizarse en un periodo de tiempo de 15 años. La casa se encuentra ubicada en el barrio Sant Josep Obrer, y se distribuye en: cuatro habitaciones, baño, cocina y terraza, y en la que en principio van a habitar cuatro hombres de más de 50 años. Los inquilinos pagarán una cuota mensual que asciende a 150 euros cada uno de ellos, un alquiler muy asequible para los tiempos de hoy en día.
Si bien en un principio se trata de una vivienda en régimen compartido, se espera que en un futuro resida una familia, aunque sí que se ha manifestado por la gestora del proyecto que las necesidades de cada momento irán determinando el uso de la misma. Esta iniciativa nació en el año 2012, y desde aquella época existe una lista de espera para poder tener una vivienda de 20 personas, que en su día se hicieron socios al depositar 100 euros asociándose a la cooperativa. En el año 2013 se solicitó que no se realizaran más aportaciones, y en la actualidad ya pueden volver a admitir a nuevos socios que tangan la necesidad de optar a una vivienda.
Iniciativas como ésta es la que diferencia a la banca ética de la tradicional, pues siempre es más sensible a los problemas sociales, como en el caso de las viviendas.