En la conocida comunidad caficultora de Poço Fundo (Minas Gerais), Brasil, el género femenino juega un papel importante. La entidad de Banca Ética Oikocredit, a través de una organización socia, Coopfan, ofrece una serie de recursos a familias produciendo y poniendo en venta su propio café.

En los terrenos rurales de Minas Gerais, tradicionalmente las mujeres apoyaban a sus maridos en las tareas del campo para la producción familiar; pero no se involucraban en todo lo relacionado con los negocios o las decisiones más importantes. Es a partir del año 2006 cuando nace la Asociación Coopfan, que puso especial énfasis en el punto de mira del empoderamiento de las mujeres a la hora de tener un trato igualitario en todo el proceso de producción del café; una de las bebidas más consumidas del planeta.

Desde la entidad Oikocredit se vio la necesidad de financiar a Coopfan, ya que esta cooperativa tiende a ofrecer ayuda a todas las iniciativas que tienen como principal protagonista tanto a las personas como al entorno que las rodea. Y es que desde esta organización se ofrece el mismo punto de vista que la institución bancaria: mejorar la vida de los agricultores además de la fidelidad hacia el conocido comercio justo como clave fundamental.

Esta cooperativa fue la primera que se creó en Brasil, la cual comenzó a producir café orgánico de comercio justo a finales del siglo XX. A día de hoy cuenta con alrededor de 450 agricultores miembros, que están muy satisfechos con esta agrupación gracias a los beneficios que están recibiendo. Sobre todo las mujeres que, con la participación en Coopfam han ganado confianza y respeto de la comunidad en el cultivo y producción de este producto; a la vez que se han convertido en financieramente más independientes mejorando la situación económica de sus familias.

Suscríbete a nuestro boletín

Suscríbete a nuestro boletín

Únete a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de nuestro equipo.

Nombre Email

Te hemos añadido a nuestro boletin!

Share This