Malas praxis en los bancos tradicionales: ventajas de contar con una banca ética

Banca tradicional

En muchas ocasiones, los bancos tradicionales llevan a cabo actos de mala praxis; prácticas que vulneran los contratos con sus clientes o incumplen las normativas de protección al cliente y la obligación de garantizar una información veraz y clara. Este tipo de prácticas pueden llevar al cliente a denunciar al banco por mala praxis, algo que estamos acostumbrados a ver en los últimos años.

Qué es la mala praxis bancaria y en qué consiste

La mala praxis bancaria es un fenómeno que ocurre cuando una entidad financiera opera en contradicción con la legislación y los procesos de actuación previamente informados a sus clientes a la hora de contratar un servicio, realizar una inversión, ofrecer financiación…

Básicamente, realizan gestiones y prestan sus servicios sin respetar los intereses y derechos de sus clientes, normalmente incumpliendo su obligación de aportar información veraz y transparente a sus clientes, en relación con el riesgo y las condiciones de las operaciones que realizan en conjunto. Actualmente, la normativa MIFID de la Unión Europea ha tratado de regular estas malas prácticas y dar directrices a las entidades bancarias, que estarían incurriendo en una mala praxis desde el momento en el que actúan sin cumplir esta normativa.

Mala praxis según el Banco de España

En nuestro país, podemos identificar las malas prácticas bancarias según el Banco de España, que nos especifica las tres vías para identificar una mala praxis realizada por un banco:

  1. Resoluciones del Servicio de Reclamaciones del Banco de España. Muestran la resolución de las reclamaciones puestas al Banco de España por malas prácticas bancarias.
  2. Resoluciones de los Servicios de Atención al Cliente de los bancos. También pueden mostrar algunas prácticas que, a su juicio, puedan ser consideradas mala praxis.
  3. Incumplimiento de las normativas de protección al cliente y transparencia bancaria. Siempre y cuando un banco incumpla alguna de estas normativas (que no sean de obligado cumplimiento), podemos considerar el acto como mala praxis.

Actos que se consideran malas prácticas por las entidades bancarias

Hay una infinidad de acciones y prácticas que pueden realizar las entidades bancarias y categorizarse como mala praxis. Por ello, vamos a ver las más frecuentes y repetidas:

  • Proporcionar información poco clara, insuficiente o no veraz.
  • Incumplimiento de las condiciones negociadas en el contrato (aplicar liquidaciones fuera de los plazos, cargar más intereses, actuar por el propio interés del banco, entre otros).
  • Ignorar las órdenes de un cliente, sobre todo en materia de transferencias e inversiones.
  • Demoras sin justificación.
  • Errores en cobros, transferencias, pago de recibos o tributos.

Por qué es mejor contar con la banca ética

Pese a que puede parecer algo bastante grave, es sorprendente la cantidad de entidades bancarias que han llevado a cabo malas prácticas en perjuicio de sus clientes. Esto ha hecho que se dude de la integridad de estas compañías, las cuales han causado problemas e inconvenientes a sus usuarios por buscar su propio beneficio.

Por este motivo, la banca ética es una nueva tendencia que garantiza a sus clientes la transparencia, solidaridad y claridad de información que una entidad tradicional no puede ofrecer. A través del uso de productos financieros sostenibles y prácticas que promueven el cuidado de la sociedad y el medio ambiente, los bancos éticos se están abriendo paso en una sociedad que exige un cambio y se preocupa por el futuro del planeta.

Las reclamaciones y denuncias a bancos por mala praxis están a la orden del día en la sociedad actual. Por este motivo, la banca ética es una gran alternativa que garantiza a sus clientes total transparencia en cuanto a la información que reciben, además de ofrecer servicios enfocados en lo social y medioambiental.

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