En Barcelona está ubicado un edificio que se caracteriza por sus veinticinco metros de altura y el cual tiene la particularidad de estar construido en madera. Con una distribución en seis plantas, se cuenta con un total de veintiocho viviendas que rodean un patio central, visible desde un pasillo que dispone de balconadas.

Este edificio ha sido diseñado por el estudio de arquitectos cooperativa Lacol y el promotor económico ha sido la cooperativa La Borda. La inversión que se ha llevado a cabo ronda los 3 millones de euros, y cuenta con la financiación de la aportación de los socios y socias de la entidad de Banca Ética Coop57.

Llama mucho la atención el tipo de propiedad, pues sus residentes no tendrán ni régimen en propiedad ni de alquiler; sino que se trata de lo que se denomina una cesión de uso; que consiste en que La Borda es la propietaria (que cede de por vida a los inquilinos, y a cambio tendrán que desenvolver un total de 18.500 euros; que se devuelven en el caso que se abandone la vivienda; y también se produce una mensualidad que ronda entre los 300 y los 500 euros). Este tipo de cesión se lleva a cabo desde hace muchos años en otros países como Dinamarca, Alemania o Portugal; donde ya es una práctica muy extendida, debido a las amplias posibilidades que tiene de acceso.

Entre los principales servicios que presta la comunidad, destacamos que se ha creado una zona comunitaria para realizar las tareas de colada; y así, con esta medida se consigue que no se cuenten con 28 lavadoras; con el consumo tan alto de electricidad que estos electrodomésticos gastan.

Se presupone que en un futuro próximo esta variedad de viviendas tenga una mayor presencia en España.

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