Poco a poco ésta modalidad de gestión de entidades financieras se va implantando tanto en el territorio español como en el resto del viejo continente.
En concreto, en España en la provincia de Valladolid, la implantación de la Banca Ética está en pleno auge expansivo. Alrededor de unos treinta colectivos más unos ciento treinta particulares, aproximadamente, apoyan un novedoso proyecto que cuenta con el apoyo de la Cooperativa Fiare. Si sumamos estos participantes con el resto de la Comunidad Autónoma, ya forman 280 de un total de 6.000 con los que ya tiene en toda la geografía nacional.
Así, todos ellos tratan de respaldar con una pequeña aportación de acciones la financiación de distintos tipos de programas.
Los proyectos que suele liderar Fiare se caracterizan por la implicación en cuanto a la asociación se refiere, así como por tener un claro compromiso para destinar los recursos económicos para proyectos de interés social o bien que faciliten el impulso de economías alternativas.
Y es que si por algo se caracteriza la Banca Ética es por eliminar las prácticas especulativas dentro de sus operaciones, además de estar en contra de inversiones en sectores como pueden ser el armamento, entre otros muchos.
La forma de funcionamiento es la típica que ofrece este tipo de entidades como es la transparencia en el modo de la gestión y donde también se limitan significativamente el salario de los directivos: el único que recibe un salario es el Presidente.
Si comparamos a nivel nacional, Castilla y León y Valladolid tienen un peso intermedio en el proyecto de Fiare en toda España. No obstante, son muchas las esperanzas para que el mercado crezca poco a poco y así se vaya implantando en el mercado y sea conocida en todo el territorio.
Y como todo proyecto de Banca Ética, este plan en Valladolid está abierto a toda la ciudadanía y a todas aquellas personas que se quieran unir a ella.