Tomando la experiencia, una de las entidades más influyentes de este sector en el viejo continente, Triodos Bank, está tratando de crear en México una institución similar que apoye una economía más justa, menos especulativa y que se centre en el beneficio de la sociedad, y poco a poco con el planeta en su conjunto. Pretenden destinar todos los recursos a programas culturales, medioambientales o a la agricultura transgénica, rehuyendo de la inversión en la industria armamentística y la energía nuclear.
El fundador de Triodos en España que hoy en día se está encargando de promover la banca ética por el planeta, afirmó que el país americano era un reflejo de esta paradoja, pues casi la mitad de su población vive en el umbral de la pobreza. Además, confirmó que desde la entidad están estudiando la opción de que otros países de América Latina instauren este tipo de gestión económica. Concretamente en las naciones de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Colombia, en las que se ha de apostar por un fin doble, como es la transparencia y la regulación de los salarios.
Dentro de las primeras acciones que tendrán que llevar a cabo será la inclusión de más de cuarenta millones de personas, lo que viene a significar algo más de la mitad de la población que no tienen cuenta en el banco. Y tratar de que confíen en una entidad que no especula con su dinero, sino que trata de buscar rentabilidad para apostar por proyectos sostenibles que beneficien a una amplia parte de la sociedad que tenga diferentes necesidades.
Poco a poco se puede comprobar cómo la filosofía de la banca ética va calando en los distintos países que componen cada uno de los cinco continentes, tratando de buscar un sistema que mejore a la banca tradicional, que tantas crisis y pobreza ha generado donde ha gestionado a sus anchas.